martes, 23 de enero de 2018

Neurociencias

Me pide una amiga que le diga mi opinión sobre las "neurociencias". Le digo que no sé muy bien, en el estado actual del conocimiento, dónde comienza lo científico en las neurociencias y dónde lo mítico o, mejor dicho, quizás las neurociencias sean rigurosamente científicas, pero me encuentro con algunas personas que se presentan pomposamente como neurocientíficos, que me resultan un poco cantamañanas, aunque sean recibidos por los medios como si fueran los gurús infalibles de lo que somos. 

Le resumo de esta manera mis tesis:

1. Si el cerebro es una unidad funcional, intentar explicar el todo cerebral por el comportamiento de una estructura neuronal específica es, al menos arriesgado.

2. Una cosa es comprobar que cuando hacemos determinadas cosas se colorean con una cierta tonalidad algunas partes del cerebro y otra muy distinta es deducir que eso que hacemos se explica porque pasa tal y tal cosa en el cerebro.

3. El salto de lo neuronal a lo conductual ha de hacerse con pies de plomo. El hombre es un ser complejo.

4. Constato que cuanto más pegado está un neurocientífico a la experimentación y la investigación directa en el laboratorio, más prudente es hablando y más le cuesta realizar generalizaciones.  

5. la neurociencia está en pañales. No parece muy científico empeñarse en hacerle decir con rigor sintáctico lo que aún sólo esta balbuceando.

6. No todo lo que nos dicen los que se presentan como neurocientíficos es coherente entre sí.

7. Cuando oigo a un neurocientífico hablar de emociones, desconecto. ¡Qué manera más grosera tienen de hablar de algo tan complejo y sutil! No existen las emociones, existen las personas emocionadas y, con frecuencia, confusamente emocionadas.

8. El comportamiento humano es sumamente complejo y no puede ser explicado solamente reduciéndolo a sus causas eficientes (al por qué). Las causas finales (el para qué) son humanamente determinantes. En el hombre, las causas finales pueden tener un enorme poder movilizador de la conducta.

9. Una paradoja pedagógica: las neurociencias nos dicen que para crear conexiones neuronales estables lo importante es la repetición sistemática, coherente y programada (de lo simple a lo complejo) de una conducta. O sea, que el hábito es importante. Pero la insistencia en la repetición puede ser aburrida, monótona y cansada, por lo que hay que introducir novedades en ella para que sea realmente eficiente. Este es un problema didáctico, no neurológico.

10. Yo –al menos yo- no soy sólo mi cerebro. Yo soy yo y mis circunstancias y una de estas circunstancias, sin duda muy importante, es mi cerebro.

lunes, 22 de enero de 2018

Mis espías siempre vuelven

Me escribe Boris Volodarsky, que me proporcionó información relevante para mi libro sobre Caridad Mercader. Esto es lo que me dice:
Dear Mr. Luri, 
I have read your piece about Carmen Brufau with great interest. In Moscow you probably talked to General Vitaly Pavlov and he, of course, could not tell you anything of any value about his former agent.  
She was recruited in Barcelona by Naum Eitingon (codenamed TOM) with the help of Caridad Mercader. He was heading the NKVD substation in Catalonia. Please have a look at my book Stalin's Agent (Oxford, 2015). 
I wonder what documents related to Carmen's activities you managed to dig up in Switzerland. 
Please advise.
Kind regards,
Dr Boris Volodarsky, LSE
Esto es lo que cuenta Volodarsky en su Stalin's Agent sobre Carmen Brufau:





domingo, 21 de enero de 2018

Larrea

"Uno no es más que un balón, recibe patadas de un lado y de otro hasta que alguien un día grita gol".

Larrea, entrevistado por Joaquín Soler Serrano.

La universidad

"La Universidad no es política, ni liberal, ni conservadora, ni escolástica, ni socialista, ni individualista, ni transformista; la Universidad es científica, y, por lo tanto, no sabe nada particularmente de todos esos aspectos, no tiene más vínculo de unión que ese acendrado amor a la verdad."

- Gumersindo de Azcárate

sábado, 20 de enero de 2018

El primer lord Liverpool

"... el primer lord Liverpool, de quien Acton dijo: 'El secreto de su política es que no tenía ninguna' y de quien un francés dijo que si hubiese estado en la creación del mundo habría dicho: 'Mon Dieu, conservons le chaos'"

- Michael Oakeshott, Ser conservador y otros ensayos escépticos.


viernes, 19 de enero de 2018

La muerte de Yesenin

En un artículo publicado en la revista Politics (junio de 1944) Victor Serge cuenta lo siguiente sobre el suicido del poeta ruso Serguéi Yesenin, ocurrida el 28 de diciembre de 1925: 
El teléfono sonó: “Ven rápidamente, Yesenin se ha suicidado.” Salí corriendo, perplejo. Subí a su habitación en el Hotel Internacional. Apenas podía reconocerlo. No parecía el mismo. La tarde anterior habíamos estado bebiendo juntos y se mostraba normal. Cuando se despidió dijo: “Quiero estar solo…”. Se despertó con tristeza y sintió la necesidad de escribir algo, pero no tenía ni lápiz ni pluma. Tampoco había tinta en el hotel, pero encontró una cuchilla de afeitar con la que se  hizo un corte en la muñeca y con una pluma oxidada mojada en su propia sangre, Yesenin escribió sus últimos versos:  
“Adiós, amigo mío, adiós…
… No hay nada nuevo por lo que morir en esta vida,
pero no parece haber tampoco nada nuevo por lo que vivir”. 
Lo encontraron colgado, con una correa de maleta alrededor del cuello, su frente se había magullado al caer, una vez muerto, contra una tubería. 
“Podría pensarse en él como en un joven soldado que muere solitario”, me dije, “tras haber sido amargamente derrotado”. Treinta años, en la cumbre de su fama, casado ocho veces… Era nuestro gran poeta lírico, el poeta de los campos rusos, de los cafés de Moscú, el cantante bohemio durante la revolución. 
Vladimir Mayakovsky, segundo en popularidad tras Yesenin dijo en su despedida: 
"Este mundo no está muy bien equipado para la felicidad
Debemos buscar la felicidad  en algún tiempo futuro"
Mayakovsky no tardó en matarse a sí mismo con una bala en la cabeza; pero esta es otra historia. A través de la noche nevada, llevamos el cuerpo de Serguéy Yesenin. No es este un tiempo adecuado para sueños o poemas. Adiós, Yesenin.

¿Qué es un clásico?

Alain Finkielkraut, L'Identité malheureuse (2013): 

Qu'est-ce qu'un classique, en effet? C'est un livre dont l'aura est antérieure à la lecture. Nous n'avons pas peur qu'il nous déçoive mais que nous le décevions en n'étant pas à la hauteur. Nous admirons avant de comprendre et, si nous comprenons, c'est parce que l'admiration a tenu bon et forcé tous les obstacles.

Neurociencias

Me pide una amiga que le diga mi opinión sobre las "neurociencias". Le digo que no sé muy bien, en el estado actual del conocimie...